Jueves, Mayo 15, 2008
¡¡VITAMINA D!!
Tal y como dice Harold McGee, los beneficios nutricionales o sobre la salud de diferentes alimentos y/o nutrientes que se apuntan o evidencian en trabajos científicos, hay que contextualizarlos y mirarlos con perspectiva. Pero es que en los últimos días he visto de repente un montón de artículos referidos a supuestos beneficios del consumo de vitamina D, con cifras espectaculares y sobre ámbitos bien diferentes. Por ejemplo, en este estudio, en el Cancer Epidemiology, Biomarkers & Prevention, se observaba como el riesgo de padecer determinados cánceres disminuía considerablemente cuando los niveles de vitamina D eran elevados. De hecho, parece ser que la asociación entre los niveles de vitamina D en la dieta y la protección contra el cáncer data ya de los años 40, cuando Frank Apperly demostró una relación entre la latitud y las muertes por determinados tipos de cáncer, y sugirió que la luz del sol daba una relativa inmunidad contra el cáncer (hay que recordar que la luz del sol es fundamental para la activación de distintas formas de la vitamina D en nuestra piel).
En otro estudio publicado en el Archives of General Psychiatry, estudiando un número muy elevado de personas con edades entre 65 y 95 años, se vio una asociación importante entre los bajos niveles de vitamina D en sangre y la incidencia de depresiones (¡¡todos los mayores a tomar el sol!!), y en este otro en el FASEB journal, se revisaban distintos estudios en los que se han puesto de manifiesto la importancia de unos niveles suficientemente elevados de esta vitamina para mantener la salud del cerebro (¡¡y los políticos también!!).
En esta investigación con 4839 sujetos en estudio (en el Arteriosclerosis, Thrombosis, and Vascular Biology), se aventura que aumentar los niveles de vitamina D podría mejorar la salud cardiovascular y reducir la prevalencia de la enfermedad vascular periférica.
Y por último, también este otro, en el Journal of Bone and Mineral Research, donde se sugiere que suplementos dietéticos de calcio y vitamina D se relacionaron con la salud ósea, y redujeron el riesgo de fracturas durante el ejercicio en reclutas femeninos de la marina (la gallina!!).
De la clínica universitaria de Navarra he sacado esta tabla de alimentos ricos en esta vitamina:
Sardinas y boquerones 7,5 g/100 g
Atún y bonito frescos o congelados 5,4 g/100 g
Quesos grasos 3,1 g/100 g
Margarina 2,5 g/100 g
Champiñones 1,9 g/100 g
Huevos 1,7 g/100 g
Otros pescados frescos o congelados 1,1 g/100 g
Quesos curados y semicurados 0,3 g/100 g
Quesos frescos 0,8 g/100 g
Leche y yogur 0,6 g/100 g
El cuadro es “Optic” del amigo Barceló. ¿Qué tal Mascar?
Martes, Mayo 13, 2008
PRESENTACIÓN EN EL CASINO
¡A buenas horas mangas verdes! Este mediodía (día 13), a las 13 horas en el Casino de Madrid (vamos, hecho para superticiosos), la SEEI y madridfusión han presentado sus propuestas gastronómicas para el Pabellón de España en la Expo Zaragoza 08. Más que nada lo reseño para confirmar que el día 30 de Junio, en el pabellón de España en la Expo de Zaragoza, tendrán lugar unas jornadas I+D+G (Investigación, Desarrollo y Gastronomía), en las que actuamos, entre otros que recuerde, Toño Pérez, Joan Roca, Pere Castells, Raimundo García del Moral, María Luisa Salvador (de Alcotec), Raúl Ruiz y Carmelo Bosque (de Lillas Pastias, en Huesca), María Dolores Garrido (Universidad de Murcia), Carlos Cidón (Vivaldi, León), yo y algunos más que no recuerdo en este momento pero que citaré puntualmente cuando tenga el programa definitivo.
También se presentaba en el acto el libro “90 días para comerse España” de Enrique Martínez.
El cuadro es de Klee (más debilidades): “Ancient Sound, Abstract on Black”.
Lunes, Mayo 12, 2008
HAROLD McGEE EN EL NY TIMES
Sé que entre los lectores de lamargarita hay no pocos enamorados de los textos de Harold McGee (por cierto, la semana pasada hablé con él para convencerle de que venga a España a dar una charla inaugural en un congreso, y es posible que sí que se anime). Va por ellos. Harold tiene una columna en el NY Times (“The curious cook”, algo así como el cocinero curioso), en la que habla de todo un poco sobre alimentos y gastronomía (un poco como en lamargarita pero en plan bien escrito). Me gusta el tono de sus artículos, bien documentados y descreídos. Tal vez el último sea un buen ejemplo de lo que digo. En este caso trata dos temas referidos a dos artículos más o menos científicos: el primero, un artículo donde se pone de manifiesto las supuestas mejores propiedades nutricionales de los vegetales “orgánicos” o “ecológicos” con respecto a los convencionales; el segundo, otro trabajo en el que se descubrió que la leche, productos lácteos y carne de yak tienen un contenido en ácidos grasos omega 3 superior a las de las razas de producción habituales. Harold comienza el artículo con una reflexión muy acertada:
