CUANDO CHINA DESPIERTE

“Cuando China despierte, temblará el mundo”. Es una de las frases más atribuidas de la historia. Uno puede atribuirla a cualquier personaje con renombre, Napoleón, Churchill, Adolfo Suarez, y quedar tan erudito. Es una frase tan mudable como real.

Ah, por cierto, China ya despertó hace mucho tiempo, y lo que nos pasa ahora es que el resto del mundo languidece y duerme a la espera de que los chinos nos dominen. Mr. Bush ya empezó la segunda invasión de Irak con el secreto inconfesable de abortar la construcción del oleoducto oriental hacía China.

China es la gran factoría del mundo. Sólo China produce el 60% de los productos de consumo del planeta mundo, importa el 20% del petróleo mundial y su economía puede elevar el precio del acero, el cemento o el cobre, con sólo decidir la construcción de un nuevo aeropuerto como el de Pekín. Ahora llamada Beijing. He contado más de 220 grúas construyendo contra reloj el nuevo aeropuerto que albergue las flotas de aviones para las próximas olimpiadas.

El viajero cuando abandona China, está seguro de dos cosas; la primera es que abandona la que será en breve la mayor potencia del mundo, y que de comunista tienen lo mismo que yo de astrofísico. La belleza del sistema es un huevo comunista vacio de ideología y repleto de dólares o Yuanes dispuestos a ser gastados. Las mayores avenidas de Beijing están llenas de concesionarios Ferrari, Porsche, Jaguar,  y las mejores joyerías y tiendas de marcas del planeta. La calidad de su productos son inigualables, y la demanda está asegurada con los 1,3 billones de Chinos deseosos de pasar de la bicicleta a los coches occidentales, y de la zapatos modelo Mao a zapatos “Church” made in China.  Pobre “Rover”, el orgullo británico por los suelos porque los socios chinos prefieren producirlos en China.

Hasta nuestra Esperanza Aguirre, dejó plantado a mismo alcalde para ir a comprar copy-copy al mercado Silk de Shanghai, no se dio cuenta que los chinos nunca olvidan. Atentos, a los próximos años. Acabaremos echando de menos a los americanos.

Ni Jao madre China.

5 pensamientos en “CUANDO CHINA DESPIERTE

  1. Lo bueno es saberlo e ir intentando adaptarse (si es posible). Ya hemos estado mucho tiempo bajo un yugo. Como buenos bueyes no nos debería importar mucho el cambio de dueño, aunque a lo mejor uno nos alimenta mejor que otro.
    Puede que lo peor sea la época de transición de un imperio a otro: luchas, cambios, indecisiones, adaptaciones…
    Los que tienen que estar temblando son los japoneses

  2. Yo sigo prefiriendo a los americanos, al menos ya conocemos de que pie cojean, el dinero. Pero son sencillos e ingenuos como nadie, y al fin y al cabo nos unen más de 500 años de historia.
    En lo relativo al tema japones, todo arranca de un libro de texto donde los Japos no reconocen, como si lo hizo Alemanía, sus atrocidades en la ocupación de Manchuría y Corea. Por la parte China, el aire democrata que reinó en Tianamen por un instante en el 1989 fue aplastado por la orcas caudinas de Partido Comunista Chino y por contra, ahora el aire que mueve a la juventud amarilla es el aire nacionalista sabedor del nuevo poder Chino. Adiós a la democracia y bienvenido el nacionalismo Chino.
    ¿Qué pasará con ese nacionalismo? La respuesta está en Taiwan.
    Yueng.

  3. ¿Alguien sabe algún curso de chino a distancia? supongo que dentro de poco el segundo idioma que estudiarán nuestros hijos será el chino; si a mí se me dan mal los idiomas…    ¡qué será de mí dentro de poco!  ¡analfabeta total!  ni informática, ni chino. ¡OTRA VEZ A LA ESCUELA!

  4. Mi felicitación por las líneas sobre China. A diferencia de Rafa, creo que el gigante asiático aún no ha despertado. Me comentaba una amiga, que recientemente ha viajado por el norte del país, que es sorprendente el contraste entre las ciudades y el medio rural, este último anclado totalmente en el medioevo. El analista del gobierno estadounidense Lester R. Brown no cansa de afirmar que los dos grandes problemas ambientales del siglo XXI son el crecimiento demográfico y el cambio climático. Ambos problemas confluyen en China. En este sentido, y desde mi habitual pesimismo trasmontano, opino que China en los próximos 10-15 años se va a convertir en una auténtica bomba de relojería (todo al ritmo en que el capitalismo impregne la totalidad de su sistema socio-económico). Unos datos objetivos y que cada cual piense lo que quiera: i) La población actual de China oscila en torno a los 1300 millones de habitantes; la de EE.UU. en torno a los 300. ii) el número de coches en China es de 16 por cada 1000 habitantes; en EE.UU. la cifra se eleva a 774. iii) Finalmente, un chino actualmente arroja a la atmósfera 2,5 Tm de CO2 al año, mientras que un americano arroja 19,8. Qué pasará cuando la mayoría de los chinos vivan como un americano medio. Cuestión de tiempo y viviremos para verlo.

  5. Cielos Antonio:
    Tienes la capacidad de ponerme los pelos como escarpias con tus datos.
    El caso es que estoy de acuerdo con todos vosotros y con Mafalda también. El día que se pongan de acuerdo en pegarle todos una patada al suelo nos vamos a la mierda.