
La/el róner (baño con control de temperatura) ha revolucionado la cocina al vacío por el preciso control de temperaturas que permite. Estos baños se vienen usando en los laboratorios desde hace muchísimo tiempo. Es curioso, pero los precios de los equipos, siendo identicos (idénticos, idénticos, y quien diga lo contrario miente), son considerablemente más baratos en el caso de los de laboratorio. Si uno quiere tener uno de estos baños y no está dispuesto a gastarse los 1400€ que vale por internet (o los 1600€, en el caso de la róner compact), se puede construir el suyo propio por menos de 200€, con precisión de temperatura aceptable y sin muchas dificultades. En este enlace tenéis el cómo (aquí con más detalle), y en este otro una discusión (en inglés) sobre el tema.
El cuadro es de Canaletto “La plaza de San Marcos hacia la basílica”.

HÁGASE UN RÓNER (BAÑO CON CONTROL DE TEMPERATURA) POR MENOS DE 200€ by orges is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
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A lo mejor a alguno le parece que tengo por misión desmitificar (así, en general). Pues no, pero la verdad es que me gusta y mucho. Y es que tras tragarse miles de mensajes de qué bueno es esto y qué malo es esto otro, mensajes simplificados cuando no malintencionados o comentados sin conocimiento alguno, para que nos lleguen gratamente directos al paladar, a uno lo que le apetece es restregar la información veraz que también existe por ahí. Y hoy le ha tocado al chocolate. Todos habremos oído últimamente (y algunos nos habremos justificado al comerlo) que el chocolate, en especial el negro, es buenísimo, porque el cacao tiene un montón de antioxidantes, que más concretamente son de la familia de los flavonoles. Y la mitad de esta frase es verdad (a veces la frase entera):