VIAGRA VEGETAL

31 03 2008

Hace unos meses un amigo me contaba que en Brasil le dieron a probar una fruta que le provocó un estado de excitación sexual tremendo. Por lo visto no había manera de hacer que aquello disminuyera de tamaño, y pasaban las horas y seguía igual. No tuve más noticia del asunto. Hoy, estaba preparando una entrada para lamargarita en la que comentaba lo buena que es la fruta, esta vez tomando los datos de un estudio en el que se ha visto como extractos ricos en antioxidantes de diferentes vegetales han mostrado capacidad de destruir células cancerosas. Enlazando con esto, pensaba comentar que se ha descubierto que la fruta del Açaí (una palmera del norte del Brasil) es el alimento más rico en antioxidantes que se conoce, con un contenido en polifenoles muy elevado. Cuando por casualidad, buscando referencias sobre el asunto, he descubierto que precisamente esta fruta, la del Açaí, es conocida como el viagra vegetal. ¡Anda! Así que era la responsable de las erecciones incontenibles y el deseo irrefrenable que me contaba mi amigo. Pues nada, si alguien lo prueba y nos quiere contar su(s) experiencia(s), todos prestaremos oídos atentos (aunque no nos haga falta). En wikipedia no dicen nada de sus efectos sobre la líbido, pero en cambio sí avisan de que es astringente (pero bueno, París bien vale una misa).
Además, mato dos pájaros de un tiro: la amiga garbancita comenta en su blog que cuando por casualidad puso la palabra “polla” en una entrada, aumentaron espectacularmente las visitas a su página.



MEJOR CON JABÓN Y DESPUÉS LIMPIA LA ESPONJA EN EL MICROONDAS

30 03 2008

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La modernidad nos ha traído un montón de mejunjes y preparados para desinfectar las manos antes de realizar cualquier actividad que lo requiera (desde comer a manipular alimentos o trabajar sobre heridas). Pues bien, en un estudio (American Journal of Infection Control) de hace ya 3 años (pero que llega ahora por casualidad a mis manos) se demuestra que, comparando todo este tipo de productos, el jabón de toda la vida es el más efectivo. Contra algunas bacterias, aquellos jabones con productos antimicrobianos específicos como el triclosan o la clorhexidina, funcionaban algo mejor que el jabón normal. Pero contra los virus, lo más efectivo es frotar fuerte, incluso aunque sea solamente con agua. Globalmente: jabón, agua y a frotar.
Por cierto, siguiendo con la higiene en la cocina, siempre me ha parecido al menos sospechosa la limpieza de las esponjas y bayetas en la cocina. Dejan la superficie que se limpia aparentemente limpia, pero en su interior (húmedo y con materia orgánica acumulada) pueden desarrollarse multitud de microorganismos; cuando se utilizan para limpiar, indirectamente se está sembrando todo lo que se limpia con esos microbios. Truco: en un estudio del Departamento de Agricultura de los USA en Beltsville se ha comprobado que simplemente con meter la esponja en el microondas durante un tiempo (y poniéndolo en marcha, si no no funciona el asunto) se consigue eliminar la mayoría de los microorganismos patógenos.
Así que para un perfecta higiene en la cocina, manos bien limpias con jabón y agua corriente durante un par de minutos y esponjas desinfectadas en el microondas durante un minuto.
El cuadro es de Van Gogh (y no muy conocido, creo): “Los comedores de patatas”



ADICCIÓN A LAS CALORÍAS

28 03 2008

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Se sabe ya de hace tiempo que la percepción de sabor dulce produce una liberación de dopamina, un neurotransmisor que provoca una sensación de placer (y si no que se lo pregunten a algunos; por cierto, otros debemos tener esa vía oxidada: a mi lo dulce me deja frío). Esa sensación lleva a “engancharse” al sabor, como si se tratará de una droga (la dopamina juega un papel similar en otras adicciones: sexo, juego…). Ahora unos investigadores de la Universidad de Duke, USA (buen equipo de basket) han publicado un estudio en la revista Neuron (no pongo ya lo de prestigiosa que se me va a gastar, pero lo es y mucho) en el que apuntan a que es el contenido calórico y no el sabor dulce el que provoca esa secrección de dopamina (y por lo tanto el “enganche” a ese alimento). Lo han llevado a cabo con unos ratones transgénicos que no tiene receptores para el sabor dulce: al final elegían siempre el biberón con la disolución de glucosa, aunque ellos no eran capaces de percibir su sabor. En cambio, no mostraban preferencia alguna por beber de un biberon con una disolución de sucralosa (dulce pero sin calorías). Cada uno que saque sus consecuencias, pero estas cosas son difíciles de extrapolar a casos reales de la vida real.
El cuadro es de Sorolla: “¡Al agua!”



¡CERDA GUINEANA!

26 03 2008

imageEn todas las profesiones se pueden encontrar personas brillantes y nefastas. No siempre las primeras son las más divertidas. Ejemplo en el limitado y exclusivo mundo de los traductores: el pasado día 21 de enero, la agencia EFE emitía esta noticia: “Los Ángeles, 21 de enero.- La actriz española Penélope Cruz pondrá voz a una cerda guineana en la producción de Walt Disney ‘G-Force’, un proyecto basado en una serie de dibujos animados que mezclará acción real y animación”. El texto fué publicado por varios periódicos, incluyendo ABC (por cierto, después he entrado en el artículo y ya lo han corregido). La gracia es que los de la agencia internacional de prensa tradujeron “Guinea pig”, que significa cobaya o conejillo de Indias (los animalitos que se emplean para hacer experimentos en los laboratorios), por cerda guineana, cuyas posibles lecturas, implicaciones o interpretaciones mejor me callo. ¡Manda güevos!
El cuadro es “La construcción de la Torre de Babel” de Pieter Brueghel el Viejo.



COMER CON FE

24 03 2008

imageY no se trata de la actitud religiosa para con la comida que adoptan algunos, confiando ciegamente en los poderes curativos y milagrosos de determinados alimentos (los “naturales”, los “vegetales”, los “puros”…) y demonizando a otros, que son encarnación del mal, responsables de la enfermedad, complot de la modernidad contra la salud humana. No, los tiros no van por ahí.
Entre los determinantes del consumo de alimentos en las diferentes culturas, la religión juega un papel destacado, prohibiendo determinados alimentos y santificando otros (curiosa similitud con la actitud de los talibán de la alimentación “pura” ¿no?). En un artículo del Dr. Jesús Contreras publicado por la Fundación Medicina y Humanidades Médicas, se detallan algunos de los tabúes alimenticios ligados a las religiones mayoritarias, así como determinada simbología religiosa asociada a alimentos como el pan o la carne. El artículo entero merece la pena, pero a mí me resultan especialmente interesantes los asuntos agroeconómicos ligados a la religión. Se comenta en esta revisión cómo algunos investigadores (muy especialmente Marvin Harris, en su famoso libro “Bueno para comer”, muy recomendable: está en Alianza) opinan que determinadas prohibiciones religiosas tiene más que ver con razones de subsistencia que con la simbología o con lecturas místicas. Uno de los casos más debatidos es el de la prohibición de comer carne de cerdo, que es común a religiones como la judía y musulmana y otras del medio oriente.

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