Pues parece ser que sí, o eso es lo que se desprende de un estudio que se publicará en breve en la revista “Food Quality and Preference”. Y no hablo de beber agua, leche o zumo de naranja, sino del bebercio, del alcohol. En el trabajo se plantean si la música que se suele encontrar en los locales donde se habitualmente se consume alcohol puede incitar a beber más.

¿SE BEBE MÁS CON MÚSICA? by orges is licensed under a Creative Commons Attribution-NonCommercial-NoDerivs 3.0 Unported License.
Based on a work at www.lamargaritaseagita.com.
Permissions beyond the scope of this license may be available at http://www.lamargaritaseagita.com/blog/2011/11/30/%c2%bfse-bebe-mas-con-musica/.


