Miírcoles, Marzo 30, 2005
ALIMENTACIÓN Y CULTURA: JAMÓN
LOS ALIMENTOS QUE CONSUME UNA SOCIEDAD FORMAN PARTE, SIN DUDA, DE SU ACERVO CULTURAL. CONSTITUYEN UNA MUESTRA (MÁS) DE ADAPTACIÓN AL MEDIO.
Ahora todo es fácil. La desbordante capacidad de adaptación de los humanos nos permite comer de todo en cualquier momento. Lo cual es positivo, al menos desde el punto de vista nutritivo (más variedad de fuentes de nutrientes) y sensorial (mayor diversidad de matices a percibir). Pero hace mucho no era así de sencillo. Solamente se podía uno nutrir de lo que existía en las inmediaciones, y había que ingeniárselas para que el alimento no se alterase ni transmitiese enfermedades al que lo consumiera. Con estas premisas, cada cultura, cada país, cada región, cada pueblo, ha desarrollado sus propios productos alimenticios. Por ejemplo, existen multitud de embutidos diferentes derivados de la matanza casera, distintos según la comarca. Si abundaban en la zona las patatas, uno de los embutidos elaborados era la patatera (o morcilla patatera), mientras que en otras se fabrica calabacera (evidentemente, de calabaza), y en otras el farinato (con harina o con miga de pan).
