Lunes, Mayo 23, 2005
POLLOS
UNA METAMORFOSIS ECONÓMICA Y PRODUCTIVA PERMITIÓ HACE AÑOS QUE EN LA ACTUALIDAD TODOS PODAMOS COMER POLLO
Y es que esta semana pasada estuve reunido con un responsable de la empresa que más pollos produce de España. La friolera de unos 3,5 millones de pollos a la semana. Echando mis cuentas, y sin pasar por el anuario de estadística agraria, se deben producir al año en España unos ¡¡¡520 millones de pollos!!! (aproximadamente 20 kg por persona al año). Es la consecuencia de una revolución en los métodos de producción que ocurrió ya hace algunos años (no tantos). Antes, según cuentan los mayores y según se desprende de las cifras, comer pollo era poco menos que un lujo, algo para ocasiones especiales (en los años 60 el consumo per capita era de unos 5 kg al año).
Sin embargo, todavía los hay que se quejan, que no transigen con estos cambios que llevan a la masificación. Ya no saben como antes, dicen. Ese tipo de comentarios no dejan de ser un tanto elitistas. Afortunadamente ahora se pueden encontrar distintas calidades, diferentes clases y tipos de pollos en el mercado. Desde el pollo más barato, proveniente de animales sacrificados con 45-49 días (un pollo corriente, de los de antes, se mataba con más de 100 días de vida), pasando por animales con unos 60 días y criados en corrales con más espacio y con alimentos que resaltan el color amarillo de la grasa (maíz principalmente, pero no nos engañemos, también extractos y aditivos que provocan ese color, y que dicho sea de paso, son tan sanos y tan sin problemas como el propio maíz), hasta incluso capones con denominación de origen. Una curiosidad, cuando alguna casa comercial saca un pollo con características que se asocian a más calidad (de más edad, con alimentos 100% vegetales….), lo que irremediablemente repercute en el precio, se ven negros para vender lo suficiente para hacer el sistema rentable. Es decir, que preocupa mucho que la carne de pollo sea sabrosa, de animales explotados en condiciones del máximo bienestar posible, que coman solo granos de cereales, a ser posible maíz, que no tomen antibióticos y que en las bandejas no tengan un charquito de exudado, pero siempre que eso no suponga un incremento en el precio. Al final, en la práctica, el primer y más importante condicionante de las ventas es el precio
