Domingo, Mayo 06, 2007
TITULARES
Al igual que la labor de los políticos no es tanto gobernar como ganar elecciones, está claro que la finalidad última de los periódicos (léase medios de comunicación) no es informar sino ganar dinero (y mantener a flor de piel los sentimientos de sus seguidores y/o partidarios). No obstante, me sigue escandalizando la paupérrima calidad de las noticias de ciencia y salud en la prensa escrita de nuestro país, con tendencia clara al titular llamativo (por cierto, también en algunos blogs que visito por la red, que se limitan a recopilar textos de páginas anglosajonas de noticias sobre alimentos y darles unos titulares medianamente atractivos). Creo que además estos titulares impactantes no son necesarios en estas secciones. Estas noticias que no salen en primera ni en segunda plana no tienen la finalidad de atraer la mirada, sino más bien de cautivar a personas previamente interesadas en el tema. Un ejemplo:
en las páginas de salud del diario “El mundo" del sábado día 5 de Mayo, se destacaba en un titular de la primera página “Desayunar huevos cada día ayuda a perder peso”. El corto texto que se incluye con el título en la portada de la sección de salud en la versión digital es de juzgado: “La evidencia científica demuestra que estos productos pueden consumirse sin miedo a engordar”. Pero el que viene en la versión en papel tampoco le va a la zaga, y nos deja la sensación de que, si tenemos problemas de sobrepeso, debemos comernos un huevo todas las mañanas. Según se dice luego en el desarrollo de la noticia (por cierto, el artículo es de 2005… última hora), los autores del trabajo original (publicado en el Journal of the American College of Nutrition, pero a mi entender, bastante dudoso) comentan que seguramente el que las personas que comieron huevo en su experimento perdieran peso se deba a la sensación de saciedad que provoca el huevo. Para mi sorpresa, los individuos del trabajo no comieron todos lo mismo con la excepción del huevo, sino que podían picotear a su antojo durante el resto del día. No hay que ser muy avezado para detectar que las conclusiones del trabajo son muy poco consistentes. Es decir, que lo que realmente puede concluir el estudio es que los que comen huevo en el desayuno, luego comen menos durante el día, con lo que concluir que el huevo ayuda a perder peso es poco menos que una estupidez. No obstante, en el trabajo original, los autores distan mucho de sacar conclusiones tan palmarias como las que da el titular y el texto en El Mundo. En el artículo científico original simplemente pone de manifiesto un hecho y se aventuran algunas hipótesis que en el futuro se confirmarán (o no). Este tipo de titular y resumen sesgado hacia lo impactante es el pan nuestro de cada día de las noticias de ciencia y salud. ¿Será igual en las de economía?
