Miírcoles, Julio 23, 2008
UN DEBATE ESTÉRIL
En los medios de comunicación de los USA, en los últimos días, ha tenido lugar un pequeño rifi rafe acerca del valor nutricional de los alimentos ecológicos (orgánicos, que dicen ellos, y que se ve también por aquí, en traducciones literales). La cosa empieza porque el Organic Center, un órgano de la Asociación Americana de Comercio Ecológico, publico una revisión en la que se afirmaba que los alimentos ecológicos eran del orden de un 25% más nutritivos que los convencionales (yo desconfiaría de lo que diga este centro sobre los alimentos ecológicos, igual que desconfiaría de lo que dijese Danone o Coca-Cola de sus propios productos). Entonces, Joseph Rosen, profesor emérito de la Universidad de Rutgers, dijo que de eso nada monada, y le dio forma de artículo publicado por el Consejo Americano de Ciencia y Salud. El citado profesor destacaba que los datos se habían interpretado de una manera sesgada, y que de hecho, utilizando los mismos trabajos sobre los que se basaban las afirmaciones del Organic Center, se llegaba a la conclusión de que los alimentos convencionales eran un 2% más nutritivos (es decir, que más o menos son iguales).
En la revisión publicada por los ecológicos, basándose en estudios levados a cabo desde 1980, se evaluaban del orden de 250 nutrientes diferentes, y se observaba que en el 61% de los casos, los productos ecológicos eran nutricionalmente más densos, y en tres cuartas partes de los productos, contenían más fitonutrientes y antioxidantes. Entonces llega Rosen y nos dice que en el estudio se han tenido en cuenta diferencias no significativas estadísticamente (muy resumidamente: cuando en ciencia se comparan dos cosas, para que se pueda afirmar una es mayor que otra, no sirve con que el numerito que salga sea mayor; para que esa diferencia pueda ser afirmada es necesario que tenga una confirmación estadísitica). En otros casos, como en el del kiwi, los ecológicos habían incluido la piel (que casi nadie consume) en el estudio. En otros, se habían analizado frutas ecológicas, que se rocían con un pesticida ecológico, que en su composición lleva antioxidantes: en un número reciente del Journal of Agricultural and Food Chemistry, se destacaba que los tomates ecológicos tenían una concentración mucho mayor de determinados antioxidantes, mientras que en una revisión de la Fundación Británica para la Nutrición del pasado mes de Junio, se destacaba que la ciencia en general no ha encontrado evidencias de que los alimentos ecológicos sean más nutritivos.
¡Lo que nos gusta a los humanos colocarnos entre los seguidores o detractores de alguna idea, y buscar cualquier argumento para defenderla (o hundirla)! Como en casi todo, los que estén por los alimentos ecológicos, creerán ciegamente que son más nutritivos, y únicamente harán caso o citarán a los estudios que defienden sus creencias, mientras que los contrarios, clamarán con el toro puñado de artículos en la mano.
El cuadro es “Vinelhaven Maine”, de Richard Estes.
